Los pro y contra de las pymes familiares

Abril 4, 2019

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Más de un 50% de las empresas de menor tamaño son controladas por familias. Revisa las ventajas y desventajas de este tipo de estructuras y cómo no morir en el intento.

Formar una empresa es un desafío, pero es aún mayor cuando se trata de hacerlo en familia.  Para mantener el correcto funcionamiento y sustentabilidad de cualquier emprendimiento, las claves apuntan a definir roles claros e ir generando un constante fortalecimiento de los valores y la razón de ser de la firma.

Según la Encuesta Longitudinal de Empresas de ELE IV -cuyos resultados fueron entregados al Ministerio de Economía- cerca del 50% de las empresas chilenas pertenecen a un grupo familiar. Si en el caso de las grandes empresas este tipo de controladores alcanza el 39%, en las Pymes es de un 49%.

En el caso de las grandes empresas, constituidas como Sociedades Anónimas abiertas, la toma de decisión del gobierno corporativo se encuentra estipulada por ley. Distinto es en el caso de las compañías de menor tamaño, donde existen una serie de imprevistos -como un divorcio o la muerte de uno de los fundadores- que puede poner en riesgo la vida del emprendimiento.

Sin embargo, la teoría de los recursos y capacidades -desarrollada por el profesor de la Universidad de Harvard, Michael Porter- establece que la ventaja competitiva de este tipo de firmas está precisamente en el control familiar, ya que se generan activos intangibles únicos y difíciles de replicar en otras empresas, como el control de la operación, el liderazgo, una cultura bien definida junto a una mayor vocación por la orientación de largo plazo.

A esto se suma buenas y duraderas relaciones con los stake holders, como trabajadores, proveedores y clientes.

Entre las desventajas que establece Porter, se destacan los conflictos familiares o la falta de diversidad en el pensamiento, junto a la falta de sucesores competentes y calificados.

A lo anterior se agregan otros factores de riesgo como la incompetencia de alguno de los integrantes de la familia, un liderazgo interminable por parte de los fundadores o una mayor rigidez en los cambios.

De esta manera, cada vez existen más pymes que se someten a la asesoría de asesores externos, con el fin de garantizar la viabilidad presente y futura del negocio.